Hotel FOX: un concepto diferente
noviembre 22, 2009
Para los cursis, para los sibaritas, para los juguetones, para los artistas, para los románticos, para los clásicos, para los aventureros,… Todos tenemos nuestra habitación en el FOX . Un nuevo concepto de hotel ‘Low cost’ donde lo que prima es el diseño de sus espacios. Y diseño tiene mucho. Para ser más exactos, uno diferente para cada habitación. 40 artistas agrupados en 21 firmas de diseño procedentes de todos rincones del planeta le han puesto un toque de color, originalidad y extravagancia a cada una.
El origen, por increíble que parezca, está en una campaña publicitaria para promocionar un modelo de utilitario. Para el lanzamiento del proyecto, el departamento de marketing comenzó a trabajar en el llamado ‘Proyecto Fox‘ consistente en un conjunto de iniciativas que desembocaron en la presentación más sorprendente de la historia. La ciudad, Copenhague. Cuna del diseño más cosmopolita y contemporáneo, además de ser la ciudad joven por excelencia. El empresario Hans Brochner supo aceptar el desafío y reconvertir su antiguo Park Hotel, en un icono del diseño a nivel internacional.
Pero centrémonos en el hotel. Tiene 61 habitaciones, cada una de su padre y de su madre, y nunca mejor dicho. Para la gestación de este parto creativo, se pintaron todas las habitaciones de blanco y se desvalijaron por completo con la intención de que cada diseñador pudiera concebir su propia criatura sin partir de ninguna base anterior. Diseñadores como los españoles Xavi y Elisa del Freaklüb barcelonés (encargados de las habitaciones 116, 216 y 403) se centraron en el mundo del cómic, la naturaleza, el motor, monstruos, reyes o geishas. Otros diseñadores han optado por habilitar su espacio como si de un ring de boxeo se tratase. Además de un saco para descargar el estrés, hay una vitrina con premios y protectores dentales para boxeadores.
En otras habitaciones se han decantado por la estética popera o por la imaginería manga (como es el caso del italiano Simone Legno). Heidi también tiene su hueco en el hotel, si algún día decidiese dejar su montaña y tener un escarceo con Pedro en la capital de Dinamarca, se encontraría como en casa en la habitación 409 que lleva su nombre. Nunca el mueble de pino fue tan de diseño.
Extraído de: http://www.soitu.es/soitu/2008/05/30/disenoyarquitectura/1212162736_482755.html